Soy estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid, este blog forma parte de un trabajo para la asignatura Multimedia, cursada en tercero con el profesor Jesús flores

Denunciar abuso

Archivos

Archivos

Translate

Sobre mi

Enlaces

Ayuda

Ir al contenido principal

Las calles hablan


Coge el monopatín cada noche a las 2am haciendo oídos sordos a los silbidos, a los comentarios…cuanto más la increpan más rápido va, procurando llegar a su casa lo antes posible, superando todos los obstáculos.

Paola, quien es conocida así por cada uno de sus clientes gracias a la chapa que cuelga del lado izquierdo de su camiseta roja junto al logotipo del supermercado a la derecha, desde hace unos meses vive esta situación diariamente. Todos los días de la semana entra a trabajar a las 18.00pm y tras un mostrador y una caja registradora pasa las 8h siguientes. Cuando acaba, el metro se encuentra cerrado y por eso para llegar a casa debe coger un autobús en Cibeles, pero para llegar hasta allí, antes tiene que recorrer gran parte de la calle Alcalá, pasando por la Calle de Argumosa, en Lavapiés, punto exacto donde se ubica su lugar de trabajo.

Los lunes y los martes, el supermercado y la calle gozan de mayor tranquilidad, a partir del miércoles e in crescendo hasta el domingo, las calles empiezan a hablar. Paola no solo debe lidiar con personas ebrias que se pelean al fondo del pasillo, con clientes que le piden o le dan el número de teléfono y que pretenden invitarla a un copa cuando acabe su turno… Sino que una vez acaba este, debe hacer el trayecto ya mencionado. A la puerta del supermercado coje uno de los patinetes eléctricos pertenecientes a las EMT, lo hace movida por el miedo a la indefensión de ir sola andando por la calle, pretende ir a gran velocidad para sortear lo problemas cuanto antes, y en el momento que algún hombre la silva, la piropea o se ``ofrece´´ con intenciones sospechosas a acompañarla a casa, prefiere no mirar atrás y seguir su rumbo, siempre y cuando esto sea posible. Hasta que estos hombres, quienes generalmente están borrachos, sin una media de edad concreta y situados en las calles cualquier día de la semana, aunque mas frecuentemente según se aporxima el finde semana, optan por plantarse en el centro de la vía por la que Paola transita, provocando en ella gran incertidumbre sobre si debe frenar, o el sujeto decidirá apartarse. En la mayoría de las ocasiones, se apartan, pero lo hacen en el último momento.

 En los primeros días de trabajo, no conocía las calles, por ello iba acompañada siempre del GPS, pero este no siempre funcionaba bien, y en ese momento, debía parar unos segundos para ubicarse. Es entonces cuando un grupo de obreros empiezan a silbarla, a decirla cosas, a increparla. La proponen ``acompañarla´´ a casa. Paola tiene miedo, vuelve a montar en el patinete, y sin saber muy bien donde va, procura salir de esa calle. Prefiere perderse antes que quedarse más tiempo ahí, el Google Maps acabará redirigiéndola.

Cuando sale a la carreta, los peatones ya no son un problema, pero aparecen los Taxis, que sin ningún cuidado buscan adelantarla lo antes posible. De nuevo sigue para delante, pero con mil ojos para no tener un accidente.

Paola lleva el uniforme del trabajo, es decir, pantalón gris y la camiseta roja con la etiqueta donde aparece su nombre y el logo del supermercado, Paola ha salido del trabajo y va hacia su casa a las 2am, Paola repite lo mismo todos los días de la semana, y todos los días de la semana lo mismo se repite, Paola coge el patinete y tira para adelante haciendo oídos sordos a las calles que hablan.

Calle de la Luna. (2021). [Fotografía]. Wikipedia. 




Hola! Soy una estudiante de periodismo de la Universidad Complutense de Madrid, y hago este blog para mostraros mis intereses y que os puedan servir de ayuda.

Comentarios