Coge el monopatín cada noche a las 2am haciendo
oídos sordos a los silbidos, a los comentarios…cuanto más la increpan más
rápido va, procurando llegar a su casa lo antes posible, superando todos los obstáculos.
Paola, quien es conocida así por cada uno de sus
clientes gracias a la chapa que cuelga del lado izquierdo de su camiseta roja
junto al logotipo del supermercado a la derecha, desde hace unos meses vive
esta situación diariamente. Todos los días de la semana entra a trabajar a las
18.00pm y tras un mostrador y una caja registradora pasa las 8h siguientes.
Cuando acaba, el metro se encuentra cerrado y por eso para llegar a casa debe
coger un autobús en Cibeles, pero para llegar hasta allí, antes tiene que
recorrer gran parte de la calle Alcalá, pasando por la Calle de Argumosa, en Lavapiés,
punto exacto donde se ubica su lugar de trabajo.
Los lunes y los martes, el supermercado y la
calle gozan de mayor tranquilidad, a partir del miércoles e in crescendo hasta
el domingo, las calles empiezan a hablar. Paola no solo debe lidiar con
personas ebrias que se pelean al fondo del pasillo, con clientes que le piden o
le dan el número de teléfono y que pretenden invitarla a un copa cuando acabe
su turno… Sino que una vez acaba este, debe hacer el trayecto ya mencionado. A
la puerta del supermercado coje uno de los patinetes eléctricos pertenecientes
a las EMT, lo hace movida por el miedo a la indefensión de ir sola andando por
la calle, pretende ir a gran velocidad para sortear lo problemas cuanto antes,
y en el momento que algún hombre la silva, la piropea o se ``ofrece´´ con
intenciones sospechosas a acompañarla a casa, prefiere no mirar atrás y seguir su
rumbo, siempre y cuando esto sea posible. Hasta que estos hombres, quienes
generalmente están borrachos, sin una media de edad concreta y situados en las
calles cualquier día de la semana, aunque mas frecuentemente según se aporxima
el finde semana, optan por plantarse en el centro de la vía por la que Paola
transita, provocando en ella gran incertidumbre sobre si debe frenar, o el
sujeto decidirá apartarse. En la mayoría de las ocasiones, se apartan, pero lo
hacen en el último momento.
En los
primeros días de trabajo, no conocía las calles, por ello iba acompañada
siempre del GPS, pero este no siempre funcionaba bien, y en ese momento, debía
parar unos segundos para ubicarse. Es entonces cuando un grupo de obreros
empiezan a silbarla, a decirla cosas, a increparla. La proponen ``acompañarla´´
a casa. Paola tiene miedo, vuelve a montar en el patinete, y sin saber muy bien
donde va, procura salir de esa calle. Prefiere perderse antes que quedarse más
tiempo ahí, el Google Maps acabará redirigiéndola.
Cuando sale a la carreta, los peatones ya no
son un problema, pero aparecen los Taxis, que sin ningún cuidado buscan
adelantarla lo antes posible. De nuevo sigue para delante, pero con mil ojos para
no tener un accidente.
Paola lleva el uniforme del trabajo, es decir,
pantalón gris y la camiseta roja con la etiqueta donde aparece su nombre y el
logo del supermercado, Paola ha salido del trabajo y va hacia su casa a las
2am, Paola repite lo mismo todos los días de la semana, y todos los días de la
semana lo mismo se repite, Paola coge el patinete y tira para adelante haciendo
oídos sordos a las calles que hablan.
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