Tras la pandemia todos los jóvenes somos conocedores de que el precio del ocio nocturno se ha puesto por las nubes. Salir una única noche a una discoteca, no baja de los 30 euros y para poder salir hay que preverlo, generalmente con 3 o 4 días de antelación, ya que si lo buscas esa misma noche, esta todo lleno, y el dinero que supone es mayor. Para conseguir una entrada, a un precio mas asumible hay que ponerse en contacto con varios RRPPs o empleados de una misma discoteca, si ya estas barajando entre varias tu WhatsApp se llena de números desconocidos y conversaciones repetitivas con un escaso nivel de comunicación. Una vez atados hilos y llegado el día de prepararte para salir, tienes que estar concienciado de que media hora de cola pasando frio no te la quita nadie, l¿o bueno? Que en la cola puedes hacerte amigos, personas que llevan, como tu, desde las 22 o 23h esperando para entrar, porque la mayaría de los jóvenes estamos en la misma situación, con muchas ganas de fiesta y poco dinero en la cuenta.
En cambio, después de todo el esfuerzo, llega un punto de la noche en el que queremos pillar la cama, que pasa entonces?, que sigas dentro de la discoteca o no te toca esperar a que abra el metro a las 6 am, hay otras opciones, como un Uber, taxi, Cabify o Bolt, pero de nuevo, no convienen a nuestra economía. No vamos a ser catastróficos, también disponemos de los búhos, los autobuses nocturnos, pero honestamente no son muy accesibles, quizás en uno de esos, llegamos a nuestra casa 3h mas tarde.
Aquellos que aguantan bien, en el mañaneo es probablemente donde mejor se los pasan, ahí llega la verdadera vida Madrileña, el ir a desayunar, generalmente a comer unos churros, quedarte charlando sobre temas más profundos en las escaleras del metro y crear relaciones as genuinas, pasar la noche en casa de una amiga , o no de una amiga, según te haya cundido la noche y recenar. Ir a ver el amanecer a algún lugar donde los numerosos edificios infinitos te lo permitan... y ya, si sigues con ganas, darte una duchita, ir a tomar un vermucito y al rastro. Hasta que el cuerpo aguante. Ese mismo domingo no puedes con tu alma, te vas a casa y duermes hasta el Lunes, para poder seguir con la rutina semanal.
Mendo, G. (2017). La Noche en Blanco regresa a Madrid por todo lo alto [Fotografía]. Okdiario. |
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